Más de 18 meses de luto

La industria de la música ha tenido un número importante de pérdidas artísticas durante el año pasado. Prince y David Bowie, entre otros, fueron los artistas que generaron más impacto con la noticia de sus repentinas muertes.

Imagen vía news.yale.edu

David Bowie: un valiente luchador

A sus 69 años de edad, el icónico David Bowie lanzó su último disco, “Blackstar”, el 8 de enero del 2017; tan solo a dos días antes de su fallecimiento.

El músico nacido en el sur de Londres perdió la batalla contra el cáncer en Nueva York, enfermedad que mantuvo en secreto y cuyos detalles sabemos muy poco; una posibilidad que el cantautor pudo adelantarnos con su último vídeo musical “Lazarus”, donde podemos ver un David Bowie temeroso y depresivo que al final acepta su destino con valentía y dignidad.

La verdad que ninguno de sus seguidores hubiéramos querido aceptar lo que en su último vídeo trataba de decirnos, por muy obvio que haya sido, pues nadie quería pensar en un último adiós al genio del entretenimiento. Bowie apareció siempre muchas veces en todas partes y en muchos formatos, pero nunca nos cansó.

Prince: una estrella fugaz

Las estrellas más brillantes y deslumbrantes en el firmamento son las que mueren más rápido, son las estrellas que más nos emocionan pese a su fugacidad. Eso fue Prince: una estrella fugaz.

El showman, músico y glamoroso artista conocido como Prince y por un símbolo imposible de pronunciar, nos dejó impactados por su muerte accidental. Un opiáceo, 50 veces más fuerte que la heroína, llamado fentanil, fue el responsable de la muerte del ídolo a sus 57 años. Aún los detalles no están esclarecidos del todo, pero lo que sí se sabe es que fue una sobredosis accidental; Prince padecía de una gripe muy fuerte, y no se sabe como o quién le prescribió la droga, pero fue lo que nos robó a este genio antes de tiempo.

Desde pequeña he sido fanática de los dos, no sé cual noticia me sentó peor, pero está claro que fue un año complejo; por no decir malo.

De momento me despido. He de comenzar una nueva etapa en mi vida.